Como loro, en el alambre o la importancia del roce.
25/12/12 8:40
He ido a dejar a Mario Andrés a su departamento y me devuelvo a casa, muy pocos vehículos en Errazurriz, manejo a 60[km/h] en la segunda pista, al llegar al nudo Barón, frente a la PUCV, el semáforo está con luz verde, sigo con la misma rapidez, por la tercera pista me adelanta una motoneta de color verde.
Al llegar a la curva, que se encuentra antes de la Estación de Servicios Shell, la motoneta me ha adelantado como 20 metros, veo que se vuelca y sale disparada hacia el muro de contención y el motonetista se desliza a la segunda pista, no logra pararse, trata de hacerlo sin éxito, todo de negro, enjuto, da la impresión que un titeritero le estuviera moviendo sus extremidades, el Yaris, desde el momento que se volcó la motoneta, ha estado patinando y sigue haciéndolo, más lento pero sigue patinando. Luz de destellos encendida.
Seis, cinco, cuatro, tres, dos metros, el motonetista ha conseguido pasar a la tercera pista y ponerse de pié y el auto se ha detenido, bajo el vidrio y escucho que me dice:
- Patiné, porque la pista está llena de aceite.
Un vehículo pasa por la primera pista, pongo el auto en marcha y me dirijo al Servicentro, debe de estar a unos cien metros. Me estaciono, el 133 no contesta, entro al Autoservicio y pregunto si se pueden comunicarse con Carabineros empiezan a llamar a los cuadrantes, pido un cortado, de repente una de las vendedoras dice:
- Ahí está Carabineros.
viene llegando un radio-patrulla, se estaciona, me acerco y le cuento lo que me ha pasado.
- Hemos llamado a la Municipalidad y van a venir a poner arena.
- Estoy sumamente, nervioso.
- Como loro, en el alambre.
Han pasado las horas y la imagen del motonetista -que va aumentando de tamaño- sigue apareciendo con igual intensidad.
Ahora, pienso, que lo más adecuado que debió hacer el motonetista fue rodar hacia los separadores de vía y allí levantarse.
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