¿Cuál es el origen de mi saludo?
Es una historia larga. Una de mis hijas, en septiembre de 1986, salió de campamento scouts a uno de los cerros de Valparaíso –el lugar tenía un nombre que empezaba con Valle de …- pero se fue sin saco de dormir. Cuando mi esposa supo, se preocupó enormemente y ubicamos a un amigo –Gonzalo- que era scouts y que conocía el sector donde podían estar acampadas, para llevarle un saco de dormir. La situación política del país, era conflictiva, me parece que avisamos en una comisaría de carabineros, para evitar posibles problemas. Partimos después del atardecer, recuerdo que había algo de luna, pero no era como la luna llena de hoy, 06/12/06. Había muchas hojas de eucaliptos en los senderos, seguramente de cortes realizados para las fiestas del 18 de septiembre, de modo que era muy resbaladizo, me caí, en total, cuatro veces, en una de esas ocasiones se resintió la mano derecha. Gonzalo cada cierto tiempo juntaba sus manos y la ponía frente a la boca y emitía sonidos, –para mí eran aullidos- que se propagaban en el silencio del bosque. En esto debemos, haber estado unas dos o tres horas, hasta que percibimos en la lejanía luces de fogata y allí encontramos a la hija; el saco de dormir, según ella no era tan necesario. Gonzalo se incorporó a las actividades y estuvo participando una hora más o menos.
Al día siguiente, mi mano derecha se inflamó pero seguí trabajando y no fui a ver médico hasta fines de año –para no faltar a las clases- y en esa fecha, se me dijo que cualquier actividad manual podría causar que apareciera nuevamente la inflamación. A partir de esa fecha empecé a saludar con temor a que me apretaran la mano. La mayoría de las veces el inicio del saludo es rápido y trato de tomar la muñeca de la otra persona, esto produce bastante desconcierto y muchas personas tratan de evitarlo y saludar de manera normal, a otra le es indiferente. De alguna manera permite detectar quienes son reacios a los cambios. A las mujeres, la mayoría de las veces las saludos de manera normal, es raro que ellas aprieten mucho. Algunas personas, las menos me saludan con la mano izquierda.
Tu te preguntarás ¿cómo lo recuerdo con tantos detalles? La causa es que el 30 de enero de 1987 recibí una carta de despido de la Educación Municipal y yo había descuido el tratamiento de mi mano para no faltar al trabajo.
1 comentario
José Luis -
Muy interesante lo escrito, podría completar los otros temas. Sé que tienes mucho que compartir.
Gracias